La eliminación prevista por Australia del descuento del 50 % en el impuesto sobre las ganancias de capital (CGT, por sus siglas en inglés) a partir del 1 de julio de 2027 podría aumentar considerablemente la parte imponible de las ganancias de inversión, incluidas las obtenidas con criptomonedas. Según el informe, el cambio se anunció en el presupuesto del Gobierno de mayo y sustituiría el descuento vigente por un ajuste inflacionario del coste de adquisición del activo.

Con las nuevas normas descritas en el informe, las ganancias tributarían al tipo impositivo sobre la renta del inversor. Los tipos citados son del 30 % para los ingresos y las ganancias de entre 45.000 y 135.000 dólares australianos (A$), del 37 % sobre la parte comprendida entre A$135.000 y A$190.000, y del 47 % por encima de esa cantidad. Según el informe, las personas con ingresos bajos que no reciben prestaciones sociales tendrían que pagar un tipo mínimo del 30 %.

La diferencia podría ser significativa para los activos cuyos rendimientos proceden principalmente de la apreciación de su precio. En un ejemplo, un inversor que compró Bitcoin por A$10.000 y lo vendió por A$100.000 diez años después recibiría un alivio de aproximadamente A$3.439 relacionado con la inflación. El informe calcula que la ganancia imponible aumentaría de A$45.000 con el descuento vigente a A$86.561 con el sistema propuesto.

Una opción que se analiza es mantener criptomonedas a través de un fondo de jubilación autogestionado (SMSF, por sus siglas en inglés). Los fondos de jubilación minoristas no ofrecen inversión directa en criptomonedas, por lo que quienes quieran optar por esta vía tendrían que constituir un SMSF. El informe señala que estos fondos conllevan obligaciones de cumplimiento, auditorías y tarifas que suelen oscilar entre A$2.000 y A$4.000 al año, aunque algunos proveedores en línea podrían reducir los costes. Los inversores también deben tener en cuenta los límites de aportación y los impuestos que habría que pagar al vender criptomonedas antes de transferir los fondos a un SMSF.

El informe observa que esta opción podría ser más adecuada para inversores de mayor edad o con más patrimonio, porque, por lo general, el dinero de los fondos de jubilación no se puede retirar hasta la jubilación. Según el artículo, los inversores mayores de 60 años pueden acceder a sus inversiones libres de impuestos. Ben Simpson, asesor de criptomonedas, advirtió sobre destinar los ahorros para la jubilación a inversiones a corto plazo en altcoins.

Otra estrategia consiste en pedir un préstamo con Bitcoin como garantía en vez de venderlo. Los prestamistas citados en el informe ofrecen préstamos respaldados por criptomonedas, pero quienes los solicitan afrontan costes de intereses, plazos de préstamo relativamente cortos y la posibilidad de recibir una llamada de margen o de que se liquide la garantía si pierde valor. Según el informe, la relación préstamo-valor de uno de los proveedores ronda el 40 %.

El tratamiento fiscal también puede ser incierto. Adrian Forza, director de Crypto Tax Australia, afirmó que algunos acuerdos de préstamos de finanzas descentralizadas podrían generar hechos imponibles cuando se intercambia un token por otro. El artículo describe los préstamos de prestamistas centralizados como una zona gris y señala que la Oficina Australiana de Impuestos (ATO) no ha aclarado su situación. También informa de que Vield cuenta con una resolución privada que establece que su producto no constituye un hecho imponible, mientras que Swyftx dijo que no dispone de una resolución de ese tipo y aconsejó a sus clientes solicitar asesoramiento fiscal.

Entre otras posibilidades mencionadas figuran vender antes de que entren en vigor las nuevas normas, votar por partidos que se hayan comprometido a revertir los cambios o trasladarse al extranjero. El informe advierte que los precios son impredecibles y que pedir préstamos con criptomonedas como garantía puede ser arriesgado, especialmente para los inversores que no cuentan con reservas financieras sustanciales. Otras estrategias, como constituir una empresa o abandonar Australia, se reservaron para una segunda parte del informe que se publicaría más adelante.

Fuentes: Cointelegraph.